A lo largo de este camino de oración he podido ver con mis ojos el terrible daño que ocasiona la brujería y que en algunos casos llega a causar la muerte. Impone enfermedades, quiebras económicas, deformidades en personas, dolores y otros. He visto vidas y familias totalmente arruinadas a causa de los maleficios y también he presenciado cómo Dios ha librado victoriosamente a quienes acuden a su santísima protección.