MARTOS, JUAN
¿Sabías que todos nos parecemos? Aunque algunos niños hagan cosas distintas, todos tenemos un corazón que nos hace muy parecidos. Los niños con TEA son especiales, que perciben y se relacionan con el mundo y con los otros de una forma ni mejor ni peor, sino distinta. Su cerebro y su mente se organizan de manera diferente y, por ello, funcionan también de diferente modo. Ese funcionamiento puede parecer, en ocasiones, incomprensible, pero obedece a una lógica. Este cuento deviene una herramienta muy útil y divertida para dar visibilidad al espectro autista.