AYALA ESCORZA, MA DEL CARMEN / NAVARRETE HERNÁNDEZ, JOSÉ ANTONIO
La muerte es uno de los aspectos que han acompañado a la humanidad desde sus inicios. Dentro del imperio romano se creía que la muerte acababa con los derechos del difunto; pero sólo los correspondientes a ser marido, padre o tutor, al igual que los derechos políticos que en vida ostentaran, ninguno de éstos era transmisible a otra persona. También se perdía su calidad de usufructuario, mandatario o la de titular de un contrato de hospedaje, así como sus rentas vitalicias. Los derechos que sí prevalecían eran los de la propiedad y los de crédito, que sobrevivían a sus titulares originales; podían ser transmisibles a sus sucesores. Es de ahí que surge nuestro actual Derecho Sucesorio.