KOVA, ELISE
El INSTANTE EN EL QUE VES UN DRAGON SUELE SER El ÚLTIMO...
Desde la aparición de los dragones, junto con el azote que arrasó nuestras tierras y a nuestro pueblo, solo hay una ciudad humana que sigue en pie: Vinguard.
Pero el fuego infernal que desciende del cielo no es nada comparado con la amenaza que se oculta en su interior. Pues no hay peor destino que tener la maldición del dragón. Lenta y dolorosamente, te transforma en una bestia irracional que destruye todo lo que ama.
Cualquiera de nosotros podría estar contaminado. Cualquiera podría estar mintiendo. Cualquiera podría ser capturado y ejecutado por las autoridades.
Y me aterra pensar que yo podría ser la siguiente.
Solo hay otra persona que quizá conozca mi secreto. Es como mi sombra, me sigue a todas partes. A veces protector, a veces un tormento, pero siempre irritante. En ocasiones pienso que no soy más que uno de los innumerables secretos que mantiene ocultos.
Porque Lucan sabe algo sin duda.
Y si tengo la maldición del dragón, puede que la muerte sea la única piedad que me aguarde.