LONGARELA, ANDREA
El tiempo cambia las cosas pero, el amor, si es real, permanece.
No hay nada que a
Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino
. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.
Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe.
Allí, la realidad es perfecta.
Hasta que un día
las cosas cambian
.
La pérdida azota a la familia y
la ausencia lo detiene todo
y cubre el paisaje de un color distinto.
Entonces,
llega Noah y la vida comienza a girar de nuevo
.
Noah,
el único capaz de traspasar las barreras de los Dallas
, poner su mundo al revés y hacerse
un hueco en sus corazones
.
Especialmente, en el de Lucy.