ÖZKÖK, GÖKNIL
El Señor Gün tiene un nuevo hogar con una ventana que solo le permite observar a nivel de calle. Mirar pasar día tras día a los transeúntes, es su pasatiempo y, mientras lo hace, inventa historias que le provocan anhelos e intrigas. Un día nevado escucha un sonido casi imperceptible que lo impactará.